27 de Septiembre de 2015

Preeclampsia: “Una Complicación del Embarazo”

Preeclampsia: “Una Complicación del Embarazo”

Los estados hipertensivos del embarazo son una de las principales complicaciones obstétricas y de mayor repercusión en la salud materna y del bebé. Es uno de los motivos de consulta más importantes en la unidad obstétrica y una considerable inversión de recursos pues afecta el 2 % de los embarazos.

La Preeclampsia es una patología que consiste en presiones elevadas mayores o iguales a 140/90 que se diagnostica durante la gestación, para ser exactos después de la semana 20 de embarazo, y en pacientes con presiones normales previamente e inclusive después del parto. Su diagnóstico a tiempo es primordial ya que la preeclampsia es una enfermedad grave con importantes repercusiones perinatales y que cursa con proteínas presentes en los exámenes de orina. La preeclampsia se asocia a una disminución de llegada de sangre a órganos vitales de la madre como riñones, hígado, cerebro y placenta lo cual desemboca en una disminución considerable del oxígeno que le llega al bebé, al igual que la cantidad de alimentos produciendo que el desarrollo del pequeño, dentro del vientre materno, sea inadecuado.

Aún se desconoce la causa y los mecanismos exactos involucrados en el desarrollo de dicha enfermedad, pero se sabe que la placenta juega un papel muy importante en su aparición. Es vital entonces estar en un constante tratamiento médico lo que implica asistir a todas las consultas para detectar cualquier anormalidad en el embarazo. Y aunque se desconocen las causas por las que esta enfermedad se presenta, se supone que es causada por una predisposición genética hereditaria que advierte la intolerancia inmunológica a este estado. Sin embargo, al no ser comprobado es importante cuidarse en esta etapa de la vida.

En la preeclampsia debemos estar pendientes de los siguientes síntomas o signos:

 

  • Las presiones arteriales elevadas.
  • Proteínas positivas en el examen general de orina.
  • Plaquetas disminuidas < 150,000.
  • Transaminasas elevadas (Química sanguínea).
  • Ardor o dolor en la región abdominal (Epigastrio).
  • Convulsiones – Cefaleas (Dolor de cabeza severos o mareos) – Fotopsia.
  • Zumbidos en los oídos .
  • Poca tolerancia visual a la luz.
  • Visión doble o ceguera de golpe.
  • Somnolencia.
  • Pequeñas cantidades de orina o la falta de ella.
  • Sangre en la orina o vómito con sangre.
  • Náuseas excesivas.
  • Aumento de peso de más de 2 kilogramos cada semana.

Dentro de las complicaciones maternas más severas están:

  • Síndrome de HELLP (Plaquetas disminuidas entre otros signos).
  • Desprendimiento de placenta.
  • Edema agudo de pulmón.
  • Insuficiencia renal aguda.
  • Eclampsia (Convulsiones).
  • Falla hepática o hemorragia.
  • Muerte.

En cuanto a los bebés o neonatos, las complicaciones más observadas son:

  • Prematuridad.
  • Retraso del crecimiento intraútero del feto.
  • Hipoxia- Complicaciones neurológicas.
  • Muerte neonatal.

Un control prenatal adecuado es el factor más importante en el tratamiento de la enfermedad una vez establecida.

Con un adecuado control médico seguramente no habrá consecuencias extremas para la madre ni para el bebé. Pero cuando la enfermedad es severa, y la madre no recibe el tratamiento adecuado, puede haber consecuencias graves en órganos importantes e incluso riesgo para la vida de cualquiera de los dos.

El principal objetivo del manejo de la preeclampsia es el bienestar materno que por consiguiente redunda en bienestar del bebé. La única manera de curar la enfermedad sigue siendo la finalización del embarazo, pero la decisión de finalizar el embarazo estará dada por el estado materno y la viabilidad fetal y esto lo dirá el especialista en esta rama; es decir tu Ginecólogo-Obstetra.

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Colaboración - Dr. José Leonardo González

Dr. José Leonardo González

Ginecólogo-Obstetra

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