27 de Septiembre de 2015

La Retinopatía del Prematuro, una enfermedad que hay que vigilar

 La Retinopatía del Prematuro, una enfermedad que hay que vigilar

En los últimos años ha habido un incremento de los nacimientos de bebés antes de la fecha que les corresponde nacer, ya sea porque las parejas profesionales deciden tener hijos más tardíamente, o porque los tratamientos de infertilidad son mucho más exitosos, o porque el número de adolescentes embarazadas ha ido en aumento. En fin, muchos de estos bebés prematuros no nacen con las condiciones adecuadas para sobrevivir por sí solos.

Gracias a los avances de la medicina moderna, los pediatras neonatólogos, junto con un equipo multidisciplinario de profesionales y con gran esfuerzo, logran brindarles apoyo a estos bebés para que puedan sobrevivir.

Hay varias enfermedades que se presentan exclusivamente en los bebés prematuros, y queremos resaltar a la retinopatía del prematuro, ya que es una enfermedad que pone en riesgo la visión a muy temprana edad. Los ojos de un bebé prematuro nacen inmaduros y tienen que ir completando su desarrollo durante las primeras semanas, y en algunas ocasiones este desarrollo se ve alterado a nivel de la retina, que es la superficie que se encarga de transmitir las imágenes al cerebro, y empiezan a presentarse ciertos procesos cicatrizales. A estos procesos cicatrizales se les denomina retinopatía del prematuro. Muchos bebés pueden presentar formas leves y moderadas de la enfermedad, pero sólo un grupo reducido de ellos presentan formas avanzadas con sangrado y proliferación vascular requiriendo tratamiento con láser.

 

Aunque la frecuencia de esta enfermedad en los bebés prematuros es alta, la gran mayoría presenta formas leves de la enfermedad y semanas después desaparece. La vigilancia estrecha iniciada entre la cuarta y la sexta semana de vida es lo que nos permite detectar quiénes presentan la enfermedad y quiénes requieren de tratamiento.

Hoy en día, cuando el tratamiento es brindado oportunamente, el éxito es mayor al 90% de los pacientes tratados, es por esto la importancia de la detección temprana. Una vez realizada la primera evaluación, hay que seguir vigilando al bebé hasta que rebase la semana cuarenta; en otras palabras, cuando rebase la fecha que le correspondía nacer.

 

Al ser la retinopatía del prematuro una enfermedad exclusiva de los bebés prematuros, no hay un conocimiento generalizado de esta enfermedad; sin embargo, al ser una condición que puede producir la ceguera a tan temprana edad, es muy importante buscarla y detectarla a tiempo.

 

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Colaboración - Dr. Roberto Yee

Dr. Roberto Yee

Cirujano Oftalmologo
Subespecialista en Retina y Vitreo

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