27 de Septiembre de 2015

La Lactancia Materna: ¿Lo estoy haciendo bien?

 La Lactancia Materna: ¿Lo estoy haciendo bien?

Durante el período de la lactancia materna, existen diferentes momentos en los que las madres pueden plantearse diferentes inquietudes.

Una de las inquietudes más comunes ocurre durante los dos primeros días desde el nacimiento, cuando la madre se encuentra aún en el hospital; dado que el calostro – la primera leche- se va produciendo desde la semana 28 de embarazo y las madres no sienten cambios en su pecho en este período, la madre puede tener la sensación de que su pecho no se llena y que su bebé no está recibiendo ningún alimento, y por esto permiten que en el hospital le den a su bebé alimentación complementaria. Sin embargo, la realidad es que el calostro -el cual contiene todos los nutrientes que el bebé necesita en esos primeros días de vida y componentes inmunológicos que lo protegen de infecciones- es una leche que no produce una sensación de tener el pecho lleno, ya que se produce en pequeña cantidad. Lo más importante para asegurar que el bebé esté recibiendo todos los beneficios de este calostro, es que éste se apegue de manera correcta al pecho y en forma exclusiva, ya que esta estimulación aumentará la producción del calostro hasta el tercer o cuarto día, cuando empieza a bajar la leche y la madre comienza a tener la sensación del pecho lleno.

En este sentido, es importante que la madre desde el embarazo busque información y se prepare, no sólo para el parto, sino también para la lactancia. Una madre que está preparada y que tiene un buen conocimiento de qué es normal que ocurra en los primeros días desde el nacimiento tendrá más facilidad para reconocer un buen apego del bebé al pecho, colocar al bebé correctamente evitando ser lastimada, y tendrá menos dudas en general.

Para este efecto, la madre puede asistir a charlas o cursos de lactancia en donde pueda recibir la información y preparación adecuadas, de manera que, al momento del nacimiento, ya tenga una mejor idea de cómo manejar su lactancia, evitando la frustración y estrés que sufren muchas madres al no estar preparadas.

Otra inquietud muy común entre las madres está relacionada con la producción insuficiente de leche. Muchas madres en algún momento sienten que su bebé no está recibiendo la cantidad suficiente de leche materna, y comienzan a complementar con fórmula.

Algunas pueden llegar a pensar que, si en su familia no hubo lactancia materna exitosa, entonces ellas tampoco podrán tenerla. Lo cierto es que la capacidad de producción de leche no es hereditaria.

También se comete el error de medir la producción de leche en base a la cantidad que se puede extraer con un sacaleches. Ni el estímulo, ni la succión de un sacaleches es igual al que realiza el bebé, por lo que no saldrá la misma cantidad de leche que saldría si el bebé estuviera succionando. Además de esto, hay madres que ni siquiera logran sacarse leche utilizando un sacaleches, ya que no logran hacer una conexión con el estímulo del aparato; lo cual no significa que no puedan amamantar perfectamente a su bebé. Tomar esta medida como referencia podría hacer creer a la madre que no está produciendo lo suficiente, cuando no necesariamente sea así.

Una prueba fehaciente de que el bebé sí está recibiendo la cantidad adecuada de leche es su aumento de peso. Por esto, es de suma importancia asistir a los controles de crecimiento con el pediatra para ir observando el comportamiento de su peso y talla. Otra manera “casera” de saber si el bebé está tomando la cantidad de leche que necesita es que el bebé esté mojando su pañal y evacuando. Si el bebé orina y evacúa con frecuencia regular diariamente, significa que el bebé está hidratado, y su única fuente de hidratación debe ser la leche materna.

Muchas madres, al llegar a su casa del hospital, tienen que reasumir una gran cantidad de tareas del hogar, cuando ni siquiera han logrado adaptarse a su nuevo rol de madre. Esto merma el tiempo que pueden dedicar a descansar en los momentos en que el bebé duerme, lo cual definitivamente afectará su producción de leche. Por este motivo, es importante procurar que la madre reciba el apoyo que necesita en casa para poder descansar también.

Es importante tener en cuenta que los factores más relevantes que influyen en la producción de leche son:

  • Buena alimentación e hidratación de la madre.
  • Que la madre tenga descanso suficiente.
  • Buen apego del bebé al pecho.
  • Estimulación y vaciado frecuente de la mama.

Recordemos que la mejor manera de tener una estimulación y vaciado frecuente de la mama es amamantar al bebé a libre demanda. A mayor estimulación, mayor producción de manera natural.

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Colaboración - Natali Rodríguez

Natali Rodríguez

Consultora de Lactancia - Lantancia SOS

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