27 de Septiembre de 2015

Enfermedades Oculares en la Niñez

Enfermedades Oculares en la Niñez

Para mencionar las enfermedades más importantes en la niñez, empezaremos con las que afectan a los niños más pequeños primero.

Los nacimientos prematuros, los antes llamados “siete mesinos” por ser el tiempo que duraba el embarazo, han ido en aumento por múltiples razones; y la supervivencia de estos bebés inmaduros muchas veces viene acompañada de enfermedades que pueden producir ceguera a muy temprana edad, siendo la más frecuente la retinopatía del prematuro, una enfermedad que debemos buscar al mes de edad y tratarla oportunamente.

Durante el primer año de vida, los pediatras y nosotros, los oftalmólogos, debemos buscar enfermedades congénitas, que aunque tienen una frecuencia baja, sus repercusiones son para toda la vida; entre ellas tenemos el párpado caído o ptosis, el glaucoma congénito, las opacidades o manchas en la córnea y las obstrucciones de las vías lagrimales.

 

Del segundo año de edad hasta el inicio en la escuela, buscamos alguna pérdida de la alineación de los ojos, llamada estrabismo o bisquera. Durante esta etapa es importante brindar tratamiento oportuno con lentes, cirugía o ambos para que la visión pueda desarrollarse adecuadamente.

En ocasiones, el estrabismo o desviación ocular puede ser el primer signo de enfermedades más graves como el retinoblastoma, el tumor maligno más común en la niñez. En promedio, el número de pacientes nuevos de esta enfermedad es de 3 a 6 por año, pero su detección temprana nos permite salvarles la vida y en ocasiones la visión.

La catarata, un diagnóstico común en la tercera edad, también puede presentarse en los niños desde el nacimiento.

De los 3 a los 15 años, los defectos de refracción o el uso de lentes es el problema más común, haciendo énfasis en que algunos niños que requieran corrección y no sean tratados con lentes, ya sea por temor o por desconocimiento, pueden presentar una condición llamada ojo perezoso o ambliopía. Lo importante es un examen de la vista antes de entrar a la escuela y, si el niño coopera, incluso antes de esta fecha.

Como recomendación general para los padres, médicos pediatras, médicos generales, oftalmólogos y personal de salud, todo bebé o niño que tenga una condición anormal, ya sea una desviación, mancha u opacidad de los medios debe de ser visto prontamente. Los niños, por su limitada capacidad para comunicarnos un malestar, pueden esconder enfermedades severas que requieran tratamiento urgente, la referencia temprana nos brinda la oportunidad de preservar uno de nuestros dones más preciados: la vista.

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Colaboración - Dr. Roberto Yee

Dr. Roberto Yee

Cirujano Oftalmologo
Subespecialista en Retina y Vitreo

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