27 de Septiembre de 2015

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

El puerperio es el período que inicia justo después del nacimiento del bebé y su duración es de aproximadamente 42 días, o 6 semanas. Durante este período, el cuerpo de la mujer revierte todos los cambios que presentó durante las aproximadamente 40 semanas del embarazo.

A continuación, hablaremos sobre los aspectos más importantes que la mujer debe tener en cuenta durante este período:

EL ÚTERO

Uno de los cambios más importantes en este período es el regreso del útero a su tamaño normal, también llamado involución uterina. Éste es uno de los cambios que puede involucrar más molestias luego del parto ya que, para que este útero que se distendió tanto –hasta 39 centímetros de altura sobre la pelvis- vuelva nuevamente a la cavidad pélvica, debe hacerlo a través de contracciones que al principio causan intensos cólicos (o los famosos entuertos, como los conocemos también).

Inmediatamente después del parto, el útero puede bajar a la altura del ombligo, aproximadamente a 20 centímetros de su ubicación normal, pero cada semana el útero va disminuyendo su tamaño. La madre debe ir notando esta disminución, porque si han pasado dos semanas y el útero se mantiene a la altura del ombligo, probablemente se acompañe de otras manifestaciones, ya patológicas, como sangrado abundante, lo cual ya no sería normal y habría que ver lo antes posible a su ginecólogo.

 

La lactancia materna juega un papel muy importante que favorece este proceso de involución uterina, ya que al amamantar el cuerpo libera la hormona oxitocina, la cual provoca que se den estas contracciones, y que también se encuentra presente durante las contracciones uterinas en el parto.

SECRECIONES TRANSVAGINALES (LOQUIOS)

Muchas madres primerizas piensan que al día siguiente del parto ya no van a tener secreción transvaginal. Por el contrario, las secreciones transvaginales pueden presentarse hasta alrededor de dos semanas después del parto, e inclusive un poco más.

Estas secreciones van a ir cambiando de coloración, inicialmente serán más sanguinolentas, luego se irán tornando de un color más chocolatoso, y hasta puede llegar a ser amarillento. También es importante observar que esta secreción no presente un olor fétido. Otro aspecto importante es que en este período, las secreciones transvaginales deben ir en disminución hasta desaparecer; por lo que no sería normal presentar un sangrado transvaginal abundante luego de que ya hubiese disminuido, y sería necesario contactar a su médico.

LA LACTANCIA MATERNA

La lactancia materna, además de la alimentación del bebé, tiene muchos beneficios para el cuerpo de la madre. Uno de estos beneficios ya lo mencionamos, que es la contracción uterina para que vuelva a su tamaño original. Otro de los beneficios es que la lactancia favorece la disminución del exceso de peso ganado durante el embarazo (de 10 a 14 libras, dentro de lo esperado, pero hay madres que pueden aumentar aún más). Entre más lactancia dé la madre, más rápido recuperará su peso normal.

Una recomendación muy importante, sobre todo para las madres primerizas, a fin de evitar complicaciones como fisuras, grietas e infecciones de la mama, es que al despegar al bebé del pezón es importante hacerlo de la manera correcta. No se debe quitar al bebé de manera abrupta, lo que produce un sonido como de sacacorcho que, además de ser muy doloroso para la madre, facilita que se formen grietas y fisuras en el pezón y que a su vez pueden dar paso a infecciones y cuadros de mastitis.

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

La manera correcta de retirar al bebé del pezón es usar un dedo para estimular la mejilla del bebé; de esta manera, el bebé solito suelta el pezón para buscar el estímulo en su mejilla, haciendo la liberación del pezón mucho más fisiológica y no tan traumática.

INICIO DE ACTIVIDAD SEXUAL Y ANTICONCEPCIÓN

Si nos restringimos a la fisiología básica, en un parto normal sin complicaciones, probablemente a las dos o tres semanas el cuerpo ya está adaptado para iniciar vida sexual activa. Se han hecho estudios en nuestra población que demuestran que muchas mujeres no inician vida sexual hasta dos meses después de haber tenido un parto. Realmente eso queda a discreción de la pareja, pero es bien importante pensar en el método de anticoncepción.

 

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

Muchas veces se usa la lactancia materna exclusiva como método de protección, lo cual no está mal, siempre y cuando se cumplan con ciertos criterios:

  • No haber pasado los seis meses después del parto. Después de seis meses, ya esto no nos daría suficiente protección.
  • No haber tenido un ciclo menstrual o una menstruación. Desde el momento que la mujer menstrúa, este método no funciona.
  • Dar lactancia materna exclusiva al bebé. Si comenzamos a acompañar la lactancia con otros suplementos o fórmulas, muy probablemente el método ya no sea fidedigno.

No se recomienda que la anticoncepción sea en base a estrógenos, sino en base a progestágenos, aunque éste es un tema que la paciente deberá discutir con su ginecólogo.

DESGARROS O LACERACIONES EN EL CANAL DE PARTO

Generalmente, cuando tenemos un parto vaginal es común que ocurran laceraciones en el canal del parto al momento de la salida del bebé a través del mismo. Igualmente, dependiendo de las escuelas que se utilicen, y de la misma condición del parto, puede haber lugares en donde se practique la episiotomía (corte en la zona del perineo para ampliar la abertura vaginal), la cual debe ser reparada después. Hoy en día, para reparar estas heridas utilizamos suturas que son absorbidas por el cuerpo, por lo que no es necesario programar cita para corte de puntos; pero ese mismo proceso de degradación libera algunos residuos de color chocolatoso oscuro que pueden preocupar a la paciente, pero es parte de un proceso normal.

Estas heridas provocan mucho dolor e incomodidad, sobre todo los primeros días; y de acuerdo a la magnitud del desgarro o de la episiotomía, la recomendación de no tener relaciones sexuales se prolonga por más tiempo, ya que hay que esperar que el área cicatrice. Por otro lado, las pacientes también refieren ardor y dolor al orinar y a la hora de lavarse; sin embargo es importante mantener una buena higiene del área, ya que no hacerlo de la mejor forma puede incrementar el riesgo de infecciones y otras complicaciones.

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

 

Hay escuelas que recomiendan, por ejemplo, el uso de lámparas incandescentes para colocar sobre el sector. Sin embargo, hoy en día hay muchos cicatrizantes en forma de spray que no son tan tóxicos o tan irritantes para esta región que también se pueden utilizar.

LA PIEL

Durante el embarazo observamos que muchas veces ocurre una hiper-pigmentación de la piel, y muy especialmente la línea vertical que se dibuja sobre el centro del abdomen, conocida como la “línea alba”(o línea nigra), al igual que el oscurecimiento de los pezones. Estos cambios irán poco a poco desapareciendo luego del nacimiento del bebé.

El Puerperio: Los Cambios y Cuidados de su Cuerpo

También es posible que comiencen a aparecer algunas estrías en el área abdominal y en las mamas, al igual que pueden ir desapareciendo otras. A algunas mujeres no les aparecen nunca estrías, y asimismo hay mujeres a las cuales no se les desaparecen; sin embargo todo esto está determinado por genética.

¿QUÉ NO ES NORMAL?: COMPLICACIONES DEL PUERPERIO

Rara vez una paciente que tiene un parto normal va tener complicaciones en el puerperio. Sin embargo, pueden presentarse algunas complicaciones como las que mencionamos a continuación:

  • Hemorragias posparto: son la complicación más inmediata y frecuente- y por la cual se quedan hospitalizadas las pacientes un tiempo después del parto. Las hemorragias posparto son la causa de mayor mortalidad materna en países en vías de desarrollo. En estos casos es importante ver que no haya retención de la placenta o de residuos de la placenta, que es una de las causas más importantes por las cuales se da ese sangrado abundante. Las laceraciones del canal de parto u otras malformaciones de la implantación del lecho placentario también pueden causar hemorragias.
  • Tromboembolismo En países desarrollados, la mayor causa de mortalidad materna en el puerperio es el tromboembolismo. Estas dos primeras complicaciones representan un problema de diagnóstico, ya que no es fácil identificarlas.
  • Infecciones urinarias. Estas pueden presentarse con frecuencia, pero no significa que es normal; por lo que es necesario tratarlas. El error más común que cometen las mujeres es que se acostumbran a tener infecciones de las vías urinarias y no buscar tratamiento adecuado.
  • Fiebre: la presencia de fiebre siempre es un signo de que existe infección; y ayuda a la búsqueda de un pronto diagnóstico.

Siempre hay otras complicaciones, pero éstas son las más importantes a considerar inmediatamente en el puerperio. Aquellas pacientes que presentan durante el embarazo patologías propias del embarazo, como preeclampsia, lupus u otras enfermedades que en el puerperio también puede jugar un papel importante, deberán mantenerse en contacto con su médico para saber los cuidados especiales que deberán tener.

No olvides suscribirte al canal:
Compartir este artículo:

Comentarios

Colaboración - Dr. José Leonardo González

Dr. José Leonardo González

Ginecólogo-Obstetra

Publicidad