27 de Septiembre de 2015

Cesárea: Cuidados especiales del puerperio y posibles complicaciones

Cesárea: Cuidados especiales del puerperio y posibles complicaciones

Definitivamente, la cesárea no es la finalización esperada y natural del embarazo, y por ende puede traer otros riesgos de los cuales preocuparse. Los cuidados que la madre debe tener con ciertos aspectos durante su puerperio son diferentes. Lo cierto es que su incidencia se ha incrementado en los últimos años en la mayoría de los países.

CICATRIZACIÓN, DOLOR E INICIO DE VIDA SEXUAL

Recordemos que la cesárea es una cirugía abdominal abierta que implica un periodo de cuido mucho más largo, por lo que el inicio de la vida sexual activa ya no será tan rápido como en una paciente que ha tenido un parto normal.

Hablamos de un periodo de cicatrización que, por más que a los siete días la herida se vea totalmente sellada, eso no necesariamente significa que ya haya cicatrizado por dentro; y es por ello que hay que cuidarse hasta por tres meses. El tiempo realmente va a variar dependiendo de las circunstancias que rodearon el procedimiento y las causas intrínsecas del paciente o factores genéticos. Este proceso de cicatrización puede provocar muchos dolores, pues en esta región hay mucha sensibilidad nerviosa aferente y eferente, tanto sensitiva como motora, respectivamente.

Cesárea: Cuidados especiales del puerperio y posibles complicaciones (www.bebeyfamilia.com)

Lo importante es que, a pesar de estar con dolor- y ayudándose con un buen analgésico recomendado por su médico- la paciente debe procurar mantenerse en movimiento, tratar de desempeñar sus labores cotidianas y evitar quedarse mucho tiempo en cama, porque la cesárea es un proceso quirúrgico que puede aumentar el riesgo de tromboembolismo. De por sí, el embarazo es una condición que fisiológicamente favorece la creación de coágulos y trombos, y si adicionalmente la paciente termina en una cesárea, se incrementa un poco más el riesgo en comparación con la población que tiene parto vaginal.

Se debe tratar de insistir a la paciente que es importante que se reintegre pronto a sus actividades cotidianas, a pesar de que entendemos que está con molestias. Para nosotros como médicos, a veces es difícil manejar esta situación, porque la paciente llega a sentir que su médico no está considerando el dolor que ella está sintiendo. Al contrario, entendemos que están con dolor, pero lo hacemos porque nos preocupan las complicaciones que pueden ocurrir si adoptan una posición sedentaria.

LA HERIDA

El cuidado de la herida es importantísimo. Se trata de una herida quirúrgica, y como tal hay que tener un cuidado especial. El cuidado de la misma consiste básicamente en lavarla y mantenerla siempre seca.

Un factor importante a tomar en cuenta es que nuestra población panameña tiene una alta incidencia de sobrepeso, por lo que luego de la cesárea, la piel cae sobre la herida y puede mantenerla húmeda, lo cual favorece que se presenten infecciones. En estos casos, es importante estar más pendientes de mantener la herida en las mejores condiciones para que se dé la cicatrización sin complicaciones.

INVOLUCIÓN UTERINA Y SECRECIONES TRANSVAGINALES (LOQUIOS)

Es posible que las secreciones transvaginales no sean tan abundantes como en las pacientes con parto vaginal. Muchas veces también el proceso de reducción del tamaño del útero, o involución uterina, es más lento cuando el parto es por cesárea que cuando es por parto vaginal. Este proceso igual se dará paulatinamente y no es recomendable usar fajas u otros que podrían aumentar el riesgo de complicaciones.

INICIO DE LA DIETA

El inicio de una dieta normal también se ve afectado debido a que el mismo proceso quirúrgico, el movimiento de asas intestinales, y los productos anestésicos que se utilizan, hacen que el peristaltismo disminuya un poco, por lo que hay que ir con más calma en cuanto al inicio de la dieta. Se plantea el inicio de una dieta liviana luego de 24 horas de la cirugía.

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LA SALIDA DEL HOSPITAL

Antes de ser dada de alta del hospital, es importante verificar que la paciente después de una cesárea esté orinando espontáneamente y que esté yendo al servicio. De por sí, tener una cesárea aumenta la estadía hospitalaria después del parto, que puede ir de 48 a 72 horas de cuidado hospitalario, ya que hay complicaciones que no podemos ver inmediatamente después de la cirugía, pero que pueden aparecer después.

COMPLICACIONES DEL PUERPERIO DESPUÉS DE LA CESÁREA

 

El sólo hecho de terminar su embarazo en cesárea, aumenta el riesgo de presentar complicaciones para la paciente. La cesárea es un procedimiento que no es inocuo ni sus complicaciones son siempre previsibles y/o evitables.

Generalmente, las cesáreas están más asociadas al riesgo de infecciones, que son las complicaciones más frecuentes, y también el riesgo de tromboembolismo. En las pacientes que cursan con fiebre, es importante fijarse cuánto tiempo después de la cesárea se presenta la fiebre.

Por ejemplo, al tercer día, la fiebre puede ser un indicador de atelectasias pulmonares; de tres a siete días después, podría tratarse de infecciones en la herida o infecciones de las vías urinarias.

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En todo caso, es importantísimo acudir a su médico si se presentan síntomas anormales, como fiebre, hemorragias, mal olor o secreción purulenta en la herida.

Las complicaciones se presentan en el 1 a 2 por ciento de los casos:

 

  1. Hemorragias: La tasa de transfusión en la cesárea oscila entre el 1 al 6 por ciento, siendo los principales sangrados en la incisión uterina y el lecho placentario. Las hemorragias severas pueden ser implicadas al mismo procedimiento quirúrgico, tales como desgarros uterinos, lesión de la vagina o de los vasos uterinos o incidentales como la atonía uterina o anomalías de la placentación.
  2. Atonía uterina: es otro problema grave que inicialmente se trata médicamente tratando de preservar el útero pero de no lograrse se podría considerar hasta la histerectomía como opción final.
  3. Anomalías de la placentación: La placenta Accreta es la segunda causa de histerectomía urgente, tras la atonía. Se relaciona con placenta previa y con cicatrices previas uterinas; es decir que en pacientes con más de una cesárea hay mayor riesgo de esta complicación.
  4. Lesiones Viscerales: Son más frecuentes las lesiones del tracto urinario y generalmente a nivel de la vejiga. El riesgo de lesión aumenta entre más cesáreas tenga la paciente por las cicatrices previas y adherencias.
  5. Lesiones intestinales: Son raras y habitualmente se producen en casos de laparotomías previas. De ocurrir hay que solicitar apoyo al especialista del área y de allí la conveniencia de realizar actos quirúrgicos en los ambientes adecuados a fin de evitar cualquier eventualidad.
  6. Complicaciones infecciosas: Son la principal causa de morbilidad asociada a la cesárea, siendo esta última el factor de riesgo más importante de infección materna posparto. La cesárea tiene entre 5 a 20 veces más riesgo de infección que el parto vaginal. Las complicaciones infecciosas después de una cesárea incluyen fiebre, infección de la herida quirúrgica y del tracto urinario, endometritis, bacteremia e infecciones severas como absceso pélvico, tromboflebitis pélvica séptica, fascitis necrotizante y shock séptico. No podemos olvidar que la ruptura prematura de membranas y la obesidad tienen un papel determinante en las infecciones de la herida quirúrgica.
  7. Endometritis: es la complicación infecciosa más frecuente de la cesárea. El uso de antibióticos profilácticos ha disminuido los casos en un 5 por ciento. Es una infección generalmente polimicrobiana causada por bacterias presentes en el tracto genital inferior. Las manifestaciones pueden aparecer 24 a 48 horas posterior a la cesárea.
  8. Infecciones del tracto urinario: Son una complicación relativamente frecuente, con incidencia variable del 2 al 16 por ciento y se relaciona fundamentalmente al uso de la sonda vesical.
  9. Enfermedad tromboembólica: El riesgo de trombosis venosa profunda es entre tres y cinco veces superior después de una cesárea que después de un parto vaginal; sin embargo el riesgo de trombosis puede atenuarse con la administración profiláctica de heparina en los casos de pacientes con riesgos familiares o predisposición genética.
  10. Íleo Post cesárea: pueden ser el primer indicio de un cuerpo extraño o un proceso infeccioso.

Existen casos en los que la cesárea es la vía de elección para interrumpir el embarazo, por lo cual no debemos pensar que es un riesgo máximo; sin embargo no debemos utilizar desmesuradamente dicho procedimiento.

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Colaboración - Dr. José Leonardo González

Dr. José Leonardo González

Ginecólogo-Obstetra

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